Tener una mascota no sólo proporciona a su propietario la posibilidad de disfrutar de su compañía sino que le responsabiliza de su salud y bienestar. Existen una serie de normas que mejoran este bienestar animal y la convivencia con nuestros semejantes. Para ello, el veterinario es el profesional que puede orientarle sobre cuestiones de comportamiento, educación del cachorro, prevención de enfermedades (Filariosis, Leihmaniosis….)

LA LEY DE PROTECCIÓN ANIMAL DE ANDALUCÍA (11/2003)

Recoge, entre otras, las siguientes prohibiciones:

  • Maltratar o agredir físicamente a los animales
  • El Abandono de animales
  • Mantenerlos en instalaciones inadecuadas
  • Practicarles mutilaciones con fines estéticos
  • El sacrificio de animales sin reunir las garantías previstas en la ley
  • Mantenerlos permanentemente atados o encadenados
  • Venderlos a menores de dieciséis años
  • Ejercer la venta ambulante fuera de mercados autorizados
  • Adiestrar animales para peleas
  • Mantener animales donde ocasionen molestias evidentes a los vecinos
  • Administrar, inocular o aplicar sustancias farmacológicas sin la supervisión de un veterinario

Recoge, entre otras, las siguientes obligaciones:

  • Mantener al animal en buenas condiciones higiénico sanitarias, realizando cualquier tratamiento que se declare obligatorio y suministrándole la asistencia veterinaria que necesite
  • Proporcionarle un alojamiento adecuado a su raza o especie
  • Facilitarle la alimentación necesaria para su normal desarrollo
  • Denunciar la pérdida del animal
  • Efectuar la inscripción del animal en el registro correspondiente
  • Vacunación antirrábica
  • Identificación electrónica mediante implantación de microchip a todos los perros, gatos y hurones.

IDENTIFICACIÓN

Es una obligación que recae sobre el propietario del animal antes de que el animal cumpla 3 meses de edad, y propietarios de mascotas que procedan de otras Comunidades Autónomas y que permanezcan más de 3 meses en Andalucía.
Cualquier cambio de propietario, dirección, etc., debe ser comunicado al Registro Andaluz de Identificación Animal (La sanción por no identificar al animal es de 501 € a 2.000 €)